Traductor

Buscador Google

Búsqueda personalizada

Bienvenida

Hola,
bienvenido a este sitio que esta diseñado especialmente para ti
que quieres disfrutar de lo mejor de la música Cristiana, y para los que mecánica automotriz.

En el encontrarás mucha variedad según lo que suceda en mi entorno. Pero, lo más destacado será el ambiente Cristiano, los motores y vehículos.
¡¡¡¡Espero te agrade!!!!

¿Quieres ver los mejores vídeos cristianos? ¿Escuchar música 100% sacra, de consagración?
Al mismo tiempo puedes descargarla, si no sabes
como déjame una nota en mi correo y con gusto te ayudare.

josuaz2000@gmail.com


Radio Adventista de Izalco

Radio INSA automotriz

Mostrando entradas con la etiqueta Sistemas de transmisión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sistemas de transmisión. Mostrar todas las entradas

domingo, 31 de mayo de 2020

Convertidor de par


Objetivos: Que los alumnos/as, explique el funcionamiento del embrague hidráulico.

El cambio automático es un sistema de transmisión que es capaz por si mismo de seleccionar todas las marchas o relaciones sin la necesidad de la intervención directa del conductor. El cambio de una relación a otra se produce en función tanto de la velocidad del vehículo como del régimen de giro del motor, por lo que el conductor no necesita ni de pedal de embrague ni de palanca de cambios. El simple hecho de pisar el pedal del acelerador provoca el cambio de relación conforme el motor varía de régimen de giro. El resultado que aprecia el conductor es el de un cambio cómodo que no produce tirones y que le permite prestar toda su atención al tráfico. Por lo tanto el cambio automático no sólo proporciona más confort, sino que aporta al vehículo mayor seguridad activa.
Los elementos fundamentales que componen la mayoría de los cambios automáticos actuales son:
  • un convertidor hidráulico de par que varía y ajusta de forma automática su par de salida, al par que necesita la transmisión.
  • un tren epicicloidal o una combinación de ellos que establecen las distintas relaciones del cambio.
  • un mecanismo de mando que selecciona automáticamente las relaciones de los trenes epicicloidales. Este sistema de mando puede ser tanto mecánico como hidráulico, electrónico o una combinación de ellos.
Precisamente el control electrónico es la mayor innovación que disponen los cambios automáticos actuales dando al conductor la posibilidad de elegir entre varios programas de conducción (económico, deportivo, invierno) mediante una palanca de selección, llegando actualmente a existir sistemas de control que pueden seleccionar automáticamente el programa de cambio de marchas más idóneo a cada situación concreta de conducción.

Entre los datos que utilizan estos sistemas para sus cálculos se encuentran, la frecuencia con que el conductor pisa el freno, la pendiente de la carretera, el numero de curvas de la misma, etc.
Antes de estudiar el funcionamiento de la caja de cambios automática, hay que explicar de forma individual, los elementos básicos que la forman.

EMBRAGUE HIDRÁULICO
El embrague hidráulico que mas tarde evolucionara llamándose convertidor de par, actúa como embrague automático entre el motor y la caja de cambios que, en estos casos, suele ser automática o semiautomática. Dicho embrague permite que el motor gire al ralentí (en vacío) y además transmite el par motor cuando el conductor acelera.
Está fundado en la transmisión de energía que una bomba centrífuga comunica a una turbina por mediación de un líquido que generalmente es aceite mineral.

Para comprender bien este principio se puede poner el ejemplo de dos ventiladores (figura) colocados uno frente al otro. El ventilador (1), conectado a la red, mueve el aire y lo proyecta como impulsor o bomba sobre el otro ventilador (2) que está sin conectar; éste último, al recibir el aire, se pone a girar como una turbina.

Constitución del embrague hidráulico
Está constituido, como puede verse en la figura inferior, por dos coronas giratorias (bomba y turbina) que tienen forma de semitoroide geométrico y están provistas de unos tabiques planos , llamados alabes. Una de ellas, llamada rotor conductor, va unida al árbol motor por medio de tornillos y constituye la bomba centrífuga; la otra, unida al primario de la caja de cambios con giro libre en el volante, constituye la turbina o corona arrastrada.
Ambas coronas van alojadas en una carcasa estanca y están separadas por un pequeño espacio para que no se produzca rozamiento entre ellas.

Funcionamiento
Cuando el motor gira, el aceite contenido en la carcasa es impulsado por la bomba, proyectándose por su periferia hacia la turbina, en cuyos alabes incide paralelamente al eje. Dicho aceite es arrastrado por la propia rotación de la bomba o rotor conductor, formándose así un torbellino tórico.
La energía cinética del aceite que choca contra los alabes de la turbina, produce en ella una fuerza que tiende a hacerla girar.
Cuando el motor gira a ralentí, la energía cinética del aceite es pequeña y la fuerza transmitida a la turbina es insuficiente para vencer el par resistente. En estas condiciones, hay un resbalamiento total entre bomba y turbina con lo que la turbina permanece inmóvil. El aceite resbala por los alabes de la turbina y es devuelto desde el centro de ésta al centro de la bomba, en donde es impulsado nuevamente a la periferia para seguir el ciclo.
A medida que aumentan las revoluciones del motor, el torbellino de aceite se va haciendo más consistente, incidiendo con más fuerza sobre los alabes de la turbina. Esta acción vence al par resistente y hace girar la turbina, mientras se verifica un resbalamiento de aceite entre bomba y turbina que supone el acoplamiento progresivo del embrague.
Cuando el motor gira rápidamente desarrollando su par máximo, el aceite es impulsado con gran fuerza en la turbina y ésta es arrastrada a gran velocidad sin que exista apenas resbalamiento entre ambas (éste suele ser de un 2 % aproximadamente con par de transmisión máximo).
El par motor se transmite íntegro a la transmisión de embrague, cualquiera que sea el par resistente y, de esta forma, aunque se acelere rápidamente desde ralentí, el movimiento del vehículo se produce progresivamente, existiendo un resbalamiento que disminuye a medida que la fuerza cinética va venciendo al par resistente.
Al subir una pendiente, la velocidad del vehículo disminuye por aumentar el par resistente, pero el motor continúa desarrollando su par máximo a costa de un mayor resbalamiento, con lo que se puede mantener más tiempo la directa sin peligro de que el motor se cale.

Ventajas e inconvenientes de los embragues hidráulicos
Este tipo de embrague presenta el inconveniente de que no sirve para su acoplamiento a una caja de cambios normal, es decir, de engranes paralelos; ya que aun funcionando a ralentí, cuando el resbalamiento es máximo, la turbina está sometida a una fuerza de empuje que, aunque no la haga girar por ser mayor el par resistente, actúa sobre los dientes de los engranajes y no permite la maniobra del cambio de velocidades.
Por esta razón este embrague se utiliza en cajas de cambio automático. Para su acoplamiento a una caja normal, habría que intercalar un embrague auxiliar de fricción que permita desacoplar la caja de cambios en el momento del cambio.
Debido a la inevitable pérdida de energía por deslizamiento del aceite en su acoplamiento para obtener el par máximo, los vehículos equipados con este tipo de embrague consumen algo más de combustible que los equipados con un embrague normal de fricción. Presentan también la desventaja de un mayor coste económico, así como la necesidad de tener que acoplar una caja de cambios automática.
Como contrapartida de estos inconvenientes, la utilización del embrague hidráulico presenta las siguientes ventajas:
  • Ausencia de desgaste.
  • Duración ilimitada, incluso mucho mayor que la vida útil del vehículo.
  • Las vibraciones por torsión en la transmisión están fuertemente amortiguadas, cualidad muy importante para su utilización en los motores Diesel.
  • Arranque muy suave, debido a la progresividad en el deslizamiento.
  • Bajo coste de entretenimiento, no exigiendo más atención que el cambio periódico de aceite cada 15 000 ó 20 000 km.
CONVERTIDOR DE PAR

El convertidor de par tiene un funcionamiento que se asemeja al de un embrague hidráulico pero posee una diferencia fundamental, y es que el convertidor es capaz de aumentar por sí sólo el par del motor y transmitirlo. En la figura inferior vemos el principio de funcionamiento tanto del embrague hidráulico y del convertidor. En a tenemos una rueda con unas cazoletas como si se tratara una rueda de noria de las utilizadas para sacar agua de los pozos. Hacemos incidir un chorro de aceite a presión sobre la cazoleta, esta es empujada moviendo la rueda. Vemos que la fuerza de empuje no es grande ya que con un dedo de la mano paramos la rueda. En b hemos añadido una placa deflectora entre el chorro de aceite y la cazoleta: Ahora el chorro de aceite empuja la cazoleta pero en vez de perderse rebota en la placa deflector que lo dirige otra vez contra la cazoleta por lo que se refuerza el empuje del chorro contra la cazoleta. Vemos ahora que el empuje del chorro sobre la cazoleta es mayor y necesitamos mas fuerza en la mano para evitar que gire la rueda.

En la figura se muestra un esquema de los componentes del convertidor hidráulico. Además de la bomba y de la turbina característicos de un embrague hidráulico, el convertidor de par dispone de un elemento intermedio denominado reactor. La rueda de la bomba está accionada directamente por el motor mientras que la turbina acciona el eje primario de la caja de velocidades. El reactor tiene un funcionamiento de rueda libre y está apoyado en un árbol hueco unido a la carcasa de la caja de cambios.
Tanto la bomba como la turbina y el reactor tienen alabes curvados que se encargan de conducir el aceite de forma adecuada.

 Funcionamiento
Al girar la bomba accionada directamente por el movimiento del cigüeñal, el aceite se impulsa desde la rueda de bomba hasta la rueda turbina. A la salida de ésta el aceite tropieza con los alabes del reactor que tienen una curvatura opuesta a los de las ruedas de bomba y turbina. Esta corriente de aceite empuja al reactor en un giro de sentido contrario al de la bomba y la turbina. Como el reactor no puede realizar ese giro ya que está retenido por la rueda libre, el aceite se frena y el empuje se transmite a través del aceite sobre la bomba. De esta forma mientras exista diferencia de velocidad de giro entre la bomba y la turbina el momento de giro (par) será mayor en la turbina que en la bomba. El par cedido por la turbina será pues la suma del transmitido por la bomba a través del aceite y del par adicional que se produce por reacción desde el reactor sobre la bomba y que a su vez es transmitido de nuevo sobre la turbina. Cuanto mayor sea la diferencia de giro entre turbina y bomba mayor será la diferencia de par entre la entrada y la salida del convertidor, llegando a ser a la salida hasta tres veces superior.
Conforme disminuye la diferencia de velocidad va disminuyendo la desviación de la corriente de aceite y por lo tanto el empuje adicional sobre la turbina con lo que la relación de par entre salida y entrada va disminuyendo progresivamente.
Cuando las velocidades de giro de turbina e impulsor se igualan, el reactor gira incluso en su mismo sentido sin producirse ningún empuje adicional de forma que la transmisión de par no se ve aumentada comportándose el convertidor como un embrague hidráulico convencional. A esta situación se le llama "punto de embrague"










La ventaja fundamental del convertidor hidráulico de par sobre el embrague hidráulico es que el primero permite, en situaciones donde se necesita mayor tracción como subida de pendientes o arranques, el movimiento del reactor con lo que el par transmitido se ve aumentado respecto al proporcionado por el motor en caso de necesidad. Además el convertidor hidráulico amortigua a través del aceite cualquier vibración del motor antes de que pase a cualquier parte de la transmisión.

A pesar de ser el convertidor hidráulico un transformador de par, no es posible su utilización de forma directa sobre un vehículo ya que en determinadas circunstancias de bajos regímenes de giro tendría un rendimiento muy bajo. Además no podría aumentar el par más del triple. Todo esto obliga a equipar a los vehículos, además de con un convertidor, con un mecanismo de engranajes planetarios que permitan un cambio casi progresivo de par.
 Engranaje planetario: También llamado "engranaje epicicloidal", son utilizados por las cajas de cambio automáticas. Estos engranajes están accionados mediante sistemas de mando normalmente hidráulicos o electrónicos que accionan frenos y embragues que controlan los movimientos de los distintos elementos de los engranajes.
La ventaja fundamental de los engranajes planetarios frente a los engranajes utilizados por las cajas de cambio manuales es que su forma es mas compacta y permiten un reparto de par en distintos puntos a través de los satélites, pudiendo transmitir pares mas elevados.
En el interior (centro), el planeta gira en torno de un eje central.

Los satélites engranan en el dentado del piñón central. Además los satélites pueden girar tanto en torno de su propio eje como también en un circuito alrededor del piñón central.
Los satélites se alojan con sus ejes en el porta satélites
El porta satélites inicia el movimiento rotatorio de los satélites alrededor del piñón central; con ello, lógicamente, también en torno del eje central.
La corona engrana con su dentado interior en los satélites y encierra todo el tren epicicloidal. El eje central es también centro de giro para la corona.

Estos tres componentes (planeta, satélites y corona) del tren epicicloidal pueden moverse libremente sin transmitir movimiento alguno, pero si se bloquea uno de los componentes, los restantes pueden girar, transmitiendose el movimiento con la relación de transmisión resultante según la relación existente entre sus piñones. Si se bloquean dos de los componentes, el conjunto queda bloqueado, moviéndose todo el sistema a la velocidad de rotación recibida por el motor.
Las relaciones que se pueden obtener en un tren epicicloidal dependen de si ante una entrada o giro de uno de sus elementos existe otro que haga de reacción. En función de la elección del elemento que hace de entrada o que hace de reacción se obtienen cuatro relaciones distintas que se pueden identificar con tres posibles marchas y una marcha invertida. El funcionamiento de un tren epicicloidal es el siguiente:
  • 1ª relación: si el movimiento entra por el planetario y se frena la corona, los satélites se ven arrastrados por su engrane con el planetario rodando por el interior de la corona fija. Esto produce el movimiento del portasatélites. El resultado es una desmultiplicación del giro de forma que el portasatélites se mueve de forma mucho más lenta que el planetario o entrada.
  • 2ª relación: si el movimiento entra por la corona y se frena el planetario, los satélites se ven arrastrados rodando sobre el planetario por el movimiento de la corona. El efecto es el movimiento del portasatélites con una desmultiplicación menor que en el caso anterior.
  • 3ª relación: si el movimiento entra por el planetario y, la corona o el portasatélites se hace solidario en su movimiento al planetario mediante un embrague entonces todo el conjunto gira simultáneamente produciéndose una transmisión directa girando todo el conjunto a la misma velocidad que el motor.
  • 4ª relación: si el movimiento entra por el planetario y se frena el portasatélites, se provoca el giro de los planetarios sobre su propio eje y a su vez estos producen el movimiento de la corona en sentido contrario, invirtiendose el sentido de giro y produciéndose una desmultiplicación grande.

Relación
Corona
Planeta
Portasatélites
Desmultiplicación
1ª
Fija
Salida de fuerza
Impulsión
Grande
2ª
Salida de fuerza
Fijo
Impulsión
Menor
3ª
Fija
Fijo
Salida de fuerza
Sin desmultiplicación
4ª
Impulsión
Salida de fuerza
Fijo
Inversión de giro
 Invirtiendo la entrada y la salida en las relaciones de desmultiplicación se obtendrían relaciones de multiplicación.
Estas relaciones se podrían identificar con las típicas marchas de un cambio manual, sin embargo se necesitarían para ello distintos árboles motrices por lo que en la aplicación de un tren epicicloidal a un automóvil las posibilidades se reducen a dos marchas hacia delante y una hacia atrás. La entrada del par motor se realizaría por el planetario y la salida por el portasatélites o la corona. La primera relación descrita y la tercera serían la 1ª marcha y la directa respectivamente y la cuarta relación seria la marcha atrás.
Para poder combinar tres o más velocidades se usan habitualmente combinaciones de engranajes epicicloidales. Las cajas de cambio automáticas utilizan combinaciones de dos o tres trenes epicicloidaidales que proporcionan tres o cuatro relaciones hacia adelante y una hacia detrás. Como ejemplo tenemos la figura anterior.



Fallas del convertidor de par 

sábado, 25 de abril de 2009

La transmisión automática ¿tiene embrague?

Antes que nada, aclaremos la gran diferencia que hay entre las cajas automáticas y las manuales. Las transmisiones manuales tienen un set de engranajes para cada relacion de giro entre la velocidad de giro del cigueñal, y la de las ruedas motrices. Por eso es que se necesita más de una marcha para andar en un sentido. En cambio, las cajas automáticas tienen un tipo de engranajes especiales, arreglados de una forma llamada “engranajes planetarios” (o epicicloidal) lo que le permite pasar de una relación de marcha a otra, sin tener que hacer uno el cambio. Se distinguen tres partes: El engranaje exterior que envuelve al sistema (o anillo) el engranaje central (o sol) y los engranajes satelitales (o planetas) La explicación de cómo funciona un set de engranajes planetarios es compleja e irrelevante para este caso y tampoco lo entendí muy bien por lo que la dejaremos de lado.

Un mito: “Las cajas automáticas no tienen embrague“. FALSO. De hecho, tienen más de un embrague, que separan los distintos sets de engranes planetarios. Lo que no tienen es un pedal de embrague, porque el proceso es automático (caja automática, duh!)

Y son justamente esos embragues los que permiten que la caja funcione de manera automática, los que se mueven por fluidos hidráulicos, que empujan unos pistones, y finalmente mueven a los embragues.

Una transmisión automática se compone básicamente de dos partes: un convertidor de par (o de torque) el que conecta el motor con la caja, y un set de varios engranajes planetarios.
El convertidor de par se compone de un impulsor de bomba, que va conectado directamente al cigueñal, y un rotor de turbina, que va conectado con el eje de los engranajes planetarios. Entre ambos circula aceite, por el cual se transmite la fuerza y el movimiento a la caja de transmision.

Para entender mejor su funcionamiento, observa las fotos siguiente

Otros elementos importantes son las cintas de freno y los embragues. Las cintas de freno son anillos que van conectados al engranaje central, o bien al anillo de engranajes (el engranaje exterior del sist. planetario) y se encargan de bloquear el engranaje, cuando sea necesario. Los embragues conectan o desconectan distintos set de engranajes.

Para hacer todos esos cambios, se una un fluido hidráulico, el que se mueve por un circuito a través de válvulas y bombas. La válvula principal va conectada al cigueñal, y se abre o se cierra de acuerdo a la velocidad de giro del motor; mientras más rápido gira, más se abre y deja salir a mayor presión el fluido. De acuerdo a los cambios de presión, se moverán los accionadores de las cintas de freno y de los embragues.

La gente elige las cajas automáticas

Pisar el embrague, poner primera, soltar el embrague mientras comenzamos a acelerar, cinco metros, diez metros, frenar, pisar el embrague, punto muerto. Autos adelante, al costado y atrás. Pisar el embrague, poner primera, soltar el embrague mientras comenzamos a acelerar, cinco metros, diez metros, ahora parece que avanza, pisar el embrague, poner segunda, sigue avanzando hasta que adelante vuenven a parar, frenar, pisar el embrague y otra vez punto muerto. Autos adelante, al costado y atrás. Acción repetitiva y tediosa para escribirlo, para leerlo y mucho más para sufrirlo al volante, como se vive a diario en la General Paz, en el Acceso Oeste, en Panamericana o en cualquier otra ciudad de la Argentina. Pero la evolución de los patentamientos de vehículos con caja automática indica que hay usuarios que pudieron "bajar un cambio" y ganar en confort para hacerle frente a los embotellamientos. En 2004 se vendieron 2.975 autos con caja automática, mientras que en 2008 en ese mismo segmento se comercializaron 25.284. La evolución también se nota en el porcentaje de las ventas totales: en 2004 el 1,1 de lo que se vendió fue automático, mientras que en 2008 el 4,4 del total de ventas fue automático. Esa diferencia del 3,3 por ciento se hace más notoria si tenemos en cuenta que el mercado pasó de 268 mil unidades vendidas a 576 mil en 2008. Los automáticos representan una porción de la torta cada vez más grande y por eso las automotrices reaccionan en consecuencia.Hasta no hace mucho tiempo, las versiones automáticas solo estaban disponibles en las marcas de lujo (Audi, Mercedes-Benz, BMW) o en los modelos de alta gama de las marcas generalistas (VW Passat, Peugeot 407). Pero de a poco han aparecido modelos más populares y automáticos. Hoy encontramos una oferta interesante entre los autos chicos y medianos, con opciones muy económicas (Ford Fiesta Max por $47.160 o Chevrolet Corsa II 5 puertas por $ 53.000) y muy modernas (Peugeot 207 Compact con caja Tiptronic por $61.000).Si bien muchos todavía reniegan contra este tipo de transmisión ("consume más", "tengo menos performance", "la caja automática es más tallerista"), la realidad indica que la tecnología que antes era exclusiva de modelos de lujo ahora está en los autos chicos y medianos de las principales marcas generalistas, como sucede con Peugeot y la caja Tiptronic de origen Porsche (ver "Cada vez más inteligentes"). Y la sensación de confort y practicidad que experimentan muchos usuarios que probaron la caja automática hace que no vuelvan a subirse a un auto con caja manual. Entre los autos chicos, Chevrolet ofrece el Corsa II Easytronic con tres opciones de transmisión: manual, automático o automátic sport, y también el Aveo, con caja automática de cuatro marchas. Los tres modelos, con precios entre 53 mil y 58 mil pesos. Peugeot tiene versiones automáticas del 207 Compact 5 puertas y sedán, con precios entre 63 y 67 mil pesos. Lo mismo Ford, Honda, Hyundai y Kia. Y la oferta crece si miramos entre los modelos medianos. Los números reflejan que los que se "pasan" a la caja automática son cada vez más. No parece ser una moda, sino una tendencia que llegó para quedarse.

martes, 27 de enero de 2009

CAJAS DE CAMBIO DE ÚLTIMA GENERACIÓN

1. INTRODUCCIÓN
Es un hecho aceptado que las transmisiones de tipo automático no tienen gran
aceptación en nuestro mercado, aunque actualmente se venden muchos mas coches con cambio automático que hace unos pocos años. No ocurre así en algunos mercados europeos, y muchísimo menos en Estados Unidos representan más del 90%-, país en el que es impensable comercializar un automóvil sin cambio automático. Tampoco en Japón, con el 80% de su mercado.
De todos modos, el auge que vive el cambio automático en países europeos como Suiza (21,5% del mercado) o Alemania (13%), ha animado a fabricantes e importadores a ofrecer transmisión automática en sus nuevas gamas de turismos e incluso en vehículos todo terreno.
Los cambios automáticos actuales están controlados por pequeñas computadoras y presentan pautas de funcionamiento inteligente. Además, estos vehículos se conducen con mayor facilidad y con una suavidad igual o superior a la de los manuales.

2. LA ELECTRÓNICA Y EL MODO AUTOMÁTICO

la electrónica ha llegado a los cambios de última generación consecuencias:
- cambios más refinados
- programas de conducción típicos: hielo, económico, deportivo…
- cambios autoadaptativos: se adaptan al modo de conducir de cada conductor.
- programas de reconocimiento del conductor: mediante la llave de apertura y así según de quien sea llave que abre el coche, se adaptan los espejos, el asiento y el programa de conducción.

3 EMBRAGUE PILOTADO (CAJAS MANUALES SIN EMBRAGUE)
- vehículos equipados con una caja de velocidades mecánica(engranajes).
- no hay pedal de embrague
- un pequeño motor eléctrico se encarga de embragar y desembragar.
- al ejecutar un cambio sobre la palanca un censor en la propia palanca de cambios y otro en el acelerador detectan la intención del conductor de cambiar de marcha, y mandan una señal a una bomba de presión que se encarga de dirigir la horquilla del embrague.
renault twingo easy , mercedes clase a, smart…

4 CAMBIO SECUENCIAL

Podemos denominar cambio secuencial al que permite seleccionar las marchas con “golpes” de palanca, es decir, Movimientos de la palanca hacia un lado, suben o bajan de marcha y viceversa. Estos sistemas suelen ser la opción
Manual de cambios automáticos con convertidor hidráulico (triptronic de porsche y audi, steptronic de bmw, etc) o Incluso se ofrecen cajas manuales de embrague pilotado. Como el bmw m3, el smart, el dsg del seat altea…
Ambos tienen 5 o 6 marchas y funcionan de manera similar: con la palanca en un pasillo se comportan como un automático Adaptativo, que elige la secuencia del cambio en función de La carretera y del conductor. En un pasillo paralelo Funcionan como un cambio secuencial. Este cambio sigue Teniendo algo de automático, pues pasa a una marcha Superior cuando llega al corte de inyección, no permite Selecciones que provoquen sobrerrégimen e insertan Automáticamente la primera marcha si nos detenemos por Completo.


4.1 CAJAS AUTOMATICAS CON CAMBIO SECUENCIAL

• triptronic ->porsche 911 y audi a4, a6 y a8 y septronic -> bmv 740i posibilidad de cambio manual en una caja automatica. 5 marchas y funcionan de manera similar. el cambio está gestionado por un sofisticado computador que impide cualquier maniobra que pueda dañar el motor o poner en peligro la seguridad. En conducción deportiva el sistema triptonic cuando se llega al regimen de potencia máxima pasa automáticamente a larelación superior. No admite retenciones bruscas y prueba de ello es que el motor nunca supera las 5500 rpm en retención ni las 3500 cuando el paso es de 2ª a 1ª.




DATOS TECNICOS CAJA A5S360R BMW
tipo de cambio: caja de cambios automática para turismos con 5 marchas hacia delante en disposición estándar. La 5ª ha sido concebida como superdirecta. Capacidad de transmisión:
1ª, 2ª, 3ª, 5ª 360 NM
4ª 390 NM
relación de transmisión
1ª 3.45:1
2ª 2.21:1
3ª 1.58:1
4ª 1.00:1
5ª 0.76:1
marcha atrás 3.16:1
Posiciones de acoplamiento p-r-n-d y steptronic (en los modelos para ee.uu no se monta el steptronic) peso con aceite 80 a 85 kg según version.
capacidad de remolcado hasta aprox. 6 horas a una velocidad de aprox. 80 km/h

4.2 cajas manuales con cambio secuencial (embrague pilotado)

Arquitectura interna muy parecida a las cajas de cambio manuales convencionales.
Diferencia:
Convencionales el conductor se encarga de pisar el embrague y cambiar de marcha. Mientras que en este tipo cajas un accionamiento cambia la velocidad cuando el conductor apriete un botón o palanca. Estas cajas de cambio también permiten un funcionamiento automático.
Las principales ventajas son su precio, su pequeño tamaño y la rapidez de cambio, por lo menos tan rápida como la manual.
El cambio es un poco más brusco que el automático.
Ejemplo:
ferrari f355 f1
El ferrari acelera de 0-100 km/h en 4.7 seg. Esta cifra refleja que no hay perdida de rendimiento, ventaja con respecto al cambio tiptronic.
El sistema ferrari se basa en una caja manual de 6 velocidades. Con un embrague electrónico y un actuador de alta presión para el cambio. Tiene tres modos de funcionamiento.
Modo totalmente automático:
Generalmente utilizado para conducción urbana. Un ordenador se encarga de cambiar la velocidad teniendo en cuenta las: revoluciones del motor, la carga y la posición del acelerador. Este funcionamiento no es tan suave como el de una caja con convertidor de par.

Modo deportivo:
La caja de cambios queda a disposición del conductor. El cambio de velocidades se realiza tirando de unas paletas que se sitúan en la columna de la dirección justamente detrás del volante. El cambio a una velocidad superior se realiza en tan solo 0,15 segundos.

Modo semiautomático:
Prácticamente igual que el modo deportivo, en el que el conductor tirando de las paletas cambia de velocidad. Sin embargo, si llegamos a superar las 6000 r.p.m., el ordenador se encarga de cambiar a una velocidad mayor, de esta forma, reducimos la aceleración, pero obtenemos unos cambios más suaves.
alfa romeo's selespeed bmw m-secuencial

CAMBIO DSG ( AUDI-VW)(direct shift gearbox – caja de cambios directa)
Combina las ventajas de un cambio manual y las de un cambio automático.
La caja de cambios mecánica con accionamiento automático se caracteriza por su engrane anticipado y su doble embrague
Funcionamiento
Consta de dos transmisiones parcialmente independientes. Cada una tiene asignado su propio embrague multidisco
1º EMBRAGUE: 1ª, 2ª, 5ª VELOCIDAD Y MARCHA ATRÁS.
2º EMBRAGUE: 3ª, 4ª, 6ª VELOCIDAD
Siempre hay transmisión de fuerza en una de las trasmisiones parciales, mientras que en la otra ya se selecciona la siguiente marcha. El modulo electrónico mechatronic se encarga de abrir y cerrar embragues y seleccionar prevelocidades en función de: velocidad, régimen de giro del motor y su variación en los últimos microsegundos.
Ventajas:
Durante el cambio de velocidad no hay interrupción de
Fuerza de tracción.
ej: audi tt, audi a3, seat altea, quinta generacion vw golf…

5. CAJAS DE VARIACION CONTINUA (CVT)

Introducción

Todos conocemos la popular vespino, que se caracteriza por ofrecer la facilidad de acelerar para mover el ciclomotor mediante un variador. En teoría, las cajas de cambio de variación continua son: el diseño perfecto, ya que varían la relación de velocidades continuamente, por lo que podemos decir que es una transmisión automática con un número infinito de relaciones. Nos podemos mover por la curva de potencia máxima, algo imposible con las cajas automáticas o manuales, en las que se producía un escalonamiento entre las diferentes velocidades.
La teoría de funcionamiento de estos mecanismos es muy simple, tal y como se va a explicar en la siguiente figura: el secreto está en una correa que transmite el movimiento entre dos poleas. La polea conductora es la que proviene de la salida del motor y la conducida es la que va al eje de transmisión. Las poleas no son fijas, si no que están constituidas por dos platos móviles que se ensanchan o se encogen tal y como se ven en la figura. Cuando abrimos el plato del eje del motor, la polea se mete entre los platos, por lo que la polea secundaria se cierra. El resultado es una relación de transmisión baja. Por el contrario, cuando se cierran los platos primarios, el radio de la órbita en la correa primaria es mayor, por lo que la relación de Transmisión aumenta.

jueves, 8 de enero de 2009

Sistemas de transmisión de fuerza

Los sistemas de transmisión son mecanismos que se emplean para comunicar movimiento de un eje a otro. Esto puede conseguirse de varias maneras.

Transmisión mediante piñones y cadena
Estos mecanismos están compuestos por dos ruedas dentadas que están conectadas mediante una cadena que se engrana en los dientes de las ruedas. Sirven para conectar dos ejes que se encuentran muy alejados.
Se emplean, al igual que los engranajes, para variar la fuerza y la velocidad de un giro.
Transmisión mediante poleas y correa
Estos mecanismos están formados por dos o más poleas, conectadas dos a dos mediante correas flexibles.
Se emplean para cambiar las fuerzas y modificar la velocidad de giro del eje donde se encuentran. Así, cuando se utiliza una polea grande para arrastrar una polea más pequeña, la polea pequeña girará más rápido que la grande. Por el contrario, si es la polea pequeña la que tira de la grande, conseguiremos una velocidad más pequeña; en contrapartida, la fuerza del giro será mayor.
Transmisión mediante ruedas de fricción
Son mecanismos formados por dos o más ruedas que están en contacto, de manera que, cuando gira una rueda, la que está en contacto con ella gira en sentido contrario.

Transmisión mediante engranajes
Estos mecanismos están formados por ruedas o barras que tienen dientes y están engarzadas entre sí, de manera que, al girar o desplazarse una de ellas, la otra gira o se desplaza en el sentido contrario. Se emplean para aumentar o disminuir las fuerzas, para cambiar su dirección y para aumentar o reducir la velocidad de rotación del eje en el que se encuentran.
Así, si tenemos dos ruedas dentadas de diferente tamaño que están engarzadas en el mismo plano, la rueda pequeña siempre dará más vueltas que la rueda grande en el mismo tiempo. De esta manera, si la rueda grande arrastra a la pequeña, conseguiremos un aumento de velocidad y, por el contrario, si la rueda pequeña tira de la grande, conseguiremos una velocidad más pequeña.