El último accesorio de seguridad activa para el automóvil es un asiento que detecta el adormecimiento del conductor. El dispositivo fue desarrollado por la Universidad de Tokio en colaboración con la Universidad de Oita, el Instituto Shimane de ciencia de la salud y el fabricante Delta Tooling.
Los investigadores han introducido en el asiento sensores que detectan los signos fisiológicos que señalan la aparición del sueño: dos sensores controlan el pulso y otros dos la respiración. El invento ha sido probado con éxito y a diferencia de otros dispositivos similares, el de la Universidad de Tokio tiene la ventaja de que no requiere que el usuario lleve una serie de electrodos adheridos al cuerpo, lo que resultarían incómodos para la conducción; tan sólo es necesario que el piloto se mantenga en contacto con el asiento.
Diseños anteriores pensados en controlar el sueño en los conductores, situación que ha generado un gran número de muertes en carreteras, mostraban un nuevo dispositivo anti sueño, el cual empezaba a pitar si el conductor giraba la cabeza a 10 grados, producto de la somnolencia. Y ahora, este nuevo sistema podría ser el complemento a dicho dispositivo.
Esta nueva tecnología, aunque aún se encuentra en prototipo, consta de una serie de sensores de presión situados en el mismo asiento, los cuales son capaces de detectar cambios en la respiración y en el pulso momentos antes de que el conductor se quede dormido.
Seguidamente, se le avisaría al conductor mediante una alarma o alguna señal de aviso luminoso. Sus creadores aseguran que antes de poder desarrollar el sistema, debieron estudiar esos principales signos de alerta en el conductor, ayudados obviamente por médicos, prestando una particular atención al pulso y la respiración, ya que los investigadores creen que en base a esos signos que manifiesta el conductor a punto de dormirse, puede estar la base de la solución.
Sensores
Una vez que fueron determinados los parámetros necesarios, los desarrolladores diseñaron un sistema de sensores inteligentes capaz de ser integrado en un asiento convencional. Colocaron en el respaldo los sensores que se encargaron de vigilar el número de pulsaciones por minuto, mientras que abajo, en contacto con la base del asiento, se colocaron otros que cumplían la función de controlar la respiración. Por el momento no hay ninguna clase de alarma, sólo han determinado una señal luminosa provisoria de aviso unida a los sensores, pero aclaran que el avisador al conductor es el paso siguiente. “Todavía nos falta “,
confían sus creadores.
Sin embargo no está previsto que se instale a corto plazo en nuestros autos, ya que de momento los sensores sólo tienen capacidad para detectar el adormecimiento, pero no para actuar contra él, por lo que su utilidad es algo limitada.
Sus desarrolladores proyectan tener lista para dentro de 5 años una versión con alarma despertadora que responda automáticamente a la detección del sueño.
Los investigadores han introducido en el asiento sensores que detectan los signos fisiológicos que señalan la aparición del sueño: dos sensores controlan el pulso y otros dos la respiración. El invento ha sido probado con éxito y a diferencia de otros dispositivos similares, el de la Universidad de Tokio tiene la ventaja de que no requiere que el usuario lleve una serie de electrodos adheridos al cuerpo, lo que resultarían incómodos para la conducción; tan sólo es necesario que el piloto se mantenga en contacto con el asiento.
Diseños anteriores pensados en controlar el sueño en los conductores, situación que ha generado un gran número de muertes en carreteras, mostraban un nuevo dispositivo anti sueño, el cual empezaba a pitar si el conductor giraba la cabeza a 10 grados, producto de la somnolencia. Y ahora, este nuevo sistema podría ser el complemento a dicho dispositivo.
Esta nueva tecnología, aunque aún se encuentra en prototipo, consta de una serie de sensores de presión situados en el mismo asiento, los cuales son capaces de detectar cambios en la respiración y en el pulso momentos antes de que el conductor se quede dormido.
Seguidamente, se le avisaría al conductor mediante una alarma o alguna señal de aviso luminoso. Sus creadores aseguran que antes de poder desarrollar el sistema, debieron estudiar esos principales signos de alerta en el conductor, ayudados obviamente por médicos, prestando una particular atención al pulso y la respiración, ya que los investigadores creen que en base a esos signos que manifiesta el conductor a punto de dormirse, puede estar la base de la solución.
Sensores
Una vez que fueron determinados los parámetros necesarios, los desarrolladores diseñaron un sistema de sensores inteligentes capaz de ser integrado en un asiento convencional. Colocaron en el respaldo los sensores que se encargaron de vigilar el número de pulsaciones por minuto, mientras que abajo, en contacto con la base del asiento, se colocaron otros que cumplían la función de controlar la respiración. Por el momento no hay ninguna clase de alarma, sólo han determinado una señal luminosa provisoria de aviso unida a los sensores, pero aclaran que el avisador al conductor es el paso siguiente. “Todavía nos falta “,
confían sus creadores.
Sin embargo no está previsto que se instale a corto plazo en nuestros autos, ya que de momento los sensores sólo tienen capacidad para detectar el adormecimiento, pero no para actuar contra él, por lo que su utilidad es algo limitada.
Sus desarrolladores proyectan tener lista para dentro de 5 años una versión con alarma despertadora que responda automáticamente a la detección del sueño.

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